Sinopsis
En Caño Hondo, un pueblo de la marisma donde el oficio de la anguila se hereda con la barca y con los silencios, la crecida de octubre devuelve un cuerpo en la Vuelta del Ahorcado, el único recodo del río que, desde que hay memoria, devuelve a sus muertos. Es Martín Cubas, el hijo del pueblo que había vuelto hacía dos años. Viene lastrado a conciencia: dos rezones, una cadena vieja, un saco de piedra y un nudo que ya casi nadie sabe hacer.
Cuando la Guardia Civil manda a la marisma a la perfiladora Nuria Salas, ella ve enseguida la contradicción que solo entiende quien conoce el río como se conoce una casa: el lastre es perfecto, de los que no fallan, y el sitio es el único de toda la marisma donde un cuerpo lastrado vuelve. El que mató no es el que hundió. Y el que hundió quería que el muerto volviera.
Para leer ese mensaje, Nuria tendrá que bajar a una comunidad cerrada de gente del agua y censar un saber que delata a quien lo tiene, hasta dar con un viejo que sabe el río mejor que nadie y que, durante años, alquiló ese saber para hacer desaparecer lo que otros pagaban por hundir.
Decimoquinta entrega de La forma del miedo, serie de novela negra rural protagonizada por una investigadora que sabe leer la huella que el miedo deja en la conducta. Cada caso se cierra solo; cada libro se lee solo.
Índice · 28 capítulos
- La última luz
- Lo que devuelve el río
- Bajar al agua
- El nudo
- El sitio equivocado
- Caño Hondo
- El que volvió
- Las noches
- El oro fino
- Los que saben el río
- El río viejo y el río nuevo
- El bulto
- Veinticuatro horas
- Las fotos de Elsa
- El zurdo
- La casa del caño
- La nave
- La furgoneta
- Lo que vale una voz
- Lo que pesó siempre
- Usted quería que volviera
- La marea baja
- Declarar
- Lo que nadie me ha preguntado
- Guardar una voz
- El entierro del agua
- El árbol viejo
- La primera voz