Sinopsis
En Aular del Río, una capital pequeña de provincias, aparece muerto Téofilo Cambre, gestor de una fundación benéfica de toda la vida. Lo dan por un atraco que se torció: la cartera fuera, el reloj fuera. Pero al muerto le dejaron el móvil, el coche y un papel cosido al forro de la gabardina, pegado al pecho, que nadie debía encontrar.
Cuando la Guardia Civil manda a Nuria Salas, perfiladora de análisis de conducta, ella lee enseguida lo que la versión oficial calla: a Cambre lo mató alguien que sabía dónde y cómo, y el gestor gris y ordenado llevaba treinta años firmando un dinero que no era suyo. Por encima de él, una fundación intachable. Y por encima de la fundación, un apellido que en Aular nadie pronuncia en voz alta.
A partir de ahí, la presión para que Nuria mire a otro lado se vuelve máxima. No viene de los jueces, que no se pliegan, ni de su propio cuerpo, que la cubre. Viene de despachos de abogados, de un detective que la sigue, de un periódico que saca a la luz su pasado, de un desconocido que llama a la puerta de su hermana y conoce el nombre de sus sobrinos. Amenazas que no dejan huella. Daño que no se puede denunciar.
Decimoséptima entrega de La forma del miedo. Una novela sobre la respetabilidad como coraza, la impunidad de los que nunca firman nada, y lo que cuesta, por dentro, no rendirse.
Nuria Salas apareció por primera vez, todavía de cabo, en «El hijo que volvía de noche», de la saga Pueblos que callan, ambientada en el mismo mundo. Cada caso se lee solo; el lector que sigue la serie verá, además, cómo se dibuja una estructura más grande.
Índice · 25 capítulos
- El último en cerrar
- El atraco
- La llaman a la capital
- El aparcamiento
- El papel en el bolsillo
- La fundación
- El nombre que no se dice
- Lo que firmaba Teófilo
- Leer al que teme a los suyos
- Las gestorías
- Don Fadrique
- Entra Laura
- El primer aviso
- La página de atrás
- El bufete
- El reportaje
- Carmen
- Yuste ve la estructura
- El cabo suelto
- Saúl Cebrián
- La noche, contada
- Lo que se prueba
- El intocable, tocado un milímetro
- Laura espera
- Hay causa