Sinopsis
En Torrecala, un pueblo de costa que multiplica por ocho su gente cada verano, aparece muerto Gabriel Soler: relojero jubilado, viudo, el hombre que llevaba treinta y cinco años retratando a desconocidos en el paseo marítimo. Lo encuentran en las rocas del espigón viejo una madrugada de julio. Todos lo dan por un resbalón. Pero su cámara apareció con el respaldo abierto y el carrete velado, y su archivo, cajas y cajas de gente de paso ordenadas como un reloj, tiene huecos.
Cuando la Guardia Civil manda a la costa a Nuria Salas, perfiladora de análisis de conducta, lo que encuentra al cribar el archivo es peor que un crimen: un catálogo. Diecinueve fotos llevan en el dorso una marca a lápiz que no es de Gabriel. Y al menos seis de esas personas, temporeros, gente sola, viajeros a los que nadie reclama, no volvieron a constar en ningún sitio.
Alguien usó la obra de toda una vida de un hombre bueno como lista de la compra. Gabriel lo descubrió un mes antes de morir. Y en vez de callarse, le puso un plazo a quien no debía. Una novela sobre la diferencia entre mirar y elegir, sobre lo que se esconde a plena vista en un sitio donde nadie es de nadie, y sobre la gente que pasa y a la que nadie echa de menos.
Séptima entrega de La forma del miedo. Como todas, se lee sola y cierra su caso.
Índice · 28 capítulos
- La primera luz
- El de las fotos
- Una semana de julio
- La cámara abierta
- El piso de las cajas
- Dos pueblos
- El hombre quieto
- Las quietas
- Cuarenta mil caras
- Los puntos rojos
- La gente que no volvió
- Mirar y elegir
- La caja del regulador
- Mara
- El que elige
- El revelador
- La página de atrás
- La palabra de Laura
- El precio de mirar
- Mantenimiento de archivo
- El error del relojero
- Trampa de luz
- La cara del que elige
- Solo señalaba
- Lo que se prueba
- Gente de paso
- Los archivos del cazador
- Lo que no sale en la foto