Sinopsis
En Pedrosa del Argán, cabeza de una cuenca minera que llevan años cerrando, aparece ahorcado en la sala de máquinas del castillete Elías Roces, el viejo listero del Pozo La Constante. Todo dice suicidio: la mina se muere, el hombre estaba enfermo, hay una nota. Pero el sargento del puesto no se lo traga, la forense encuentra un golpe que sobra y la jueza reconduce el caso a muerte sospechosa.
Cuando la SACD manda a Nuria Salas, la perfiladora lee en la escena lo que el atrezo no tapa: a Elías lo mataron con cuidado y con prisa a la vez, justo cuando había anunciado que en el homenaje del último relevo «los nombres se iban a leer como Dios manda». El cierre de la mina no solo apaga el castillete: cierra una contabilidad de favores que lleva cuarenta años pagando silencios.
Porque en la cuenca del Argán nadie mata por odio. Se mata por cuentas. Y hay deudas que no prescriben: se heredan.
Duodécima entrega de La forma del miedo, una serie de novela negra rural protagonizada por una investigadora que sabe leer la huella que el miedo deja en la conducta. Cada caso se cierra solo; el lector que sigue la serie verá, además, cómo Nuria arma despacio el mapa de una red que paga silencios por media España.
Se lee de forma independiente.
Índice · 28 capítulos
- La lámpara de carburo
- El ahorcado del castillete
- Cuentas pendientes
- La sala de máquinas
- La nota de las molestias
- El pueblo del carbón
- El listero
- El día 5
- Nóminas de silencio
- El que apunta
- El derrabe
- Lo que guardaba el listero
- La hija
- La voz que llama dos veces
- La media página
- Números sin dueño
- Laura
- Quién debía más
- La noche de la cacería
- El almacén
- El que paga
- Cara a cara
- Lo que cuenta Ismael
- Justo Almeida
- El libro que no aparece
- El último relevo
- Deudas y herencias
- La página de atrás