Sinopsis
En Cubillas, un municipio dormitorio pegado a la capital, aparece muerta Lucía Vergel: ahogada en su bañera, con ansiolíticos y vino en el cuerpo, una mañana de febrero. Todo dice suicidio. El expediente va camino del archivo. Pero su hermana sostiene una sola cosa contra todo el papel: aquella noche Lucía la llamó a las 23:41, y las dos tenían un pacto antiguo, «si me pasa algo, yo siempre llamaría al 112, porque eso queda grabado».
El 112 graba todas las llamadas por norma, desde hace veinte años. Y no tiene ninguna de Lucía esa noche. Ni esa ni ninguna.
Cuando la Guardia Civil manda a Alcendra a Nuria Salas, perfiladora de análisis de conducta, le basta leer la vida de la muerta para llegar a una certeza incómoda: esa mujer no se mató. Y si no se mató, llamó. Y si llamó, alguien ha hecho desaparecer cincuenta y un segundos de audio en el único sitio del mundo donde debían quedar a salvo. Porque un sistema honesto tiene más memoria que sus máquinas: una operadora que apunta en un cuaderno de cocina, un registro de accesos que no dependía del traidor, una hermana con un sobre cerrado. Lo que se confía a una persona honrada no se puede borrar.
Novena entrega de La forma del miedo, una serie de novela negra protagonizada por una investigadora que sabe leer la huella que el miedo deja en la conducta. Cada caso se cierra por sí solo; no hace falta haber leído los anteriores.
Índice · 28 capítulos
- Cincuenta y un segundos
- El agua quieta
- Papel mojado
- El pacto
- La sala de las tres de la mañana
- La casa de la Senda
- Las cuentas o cuadran o mienten
- El hombre ordenado
- La muerta que no encaja
- Lo que guarda la compañía
- 23:47
- La casa de cristal
- El cuaderno de cocina
- La que lo cogió
- Mantenimiento programado
- La auditoría
- Víctor
- El precio
- Nebria
- El cliente
- El sobre de Raquel
- La noche del viernes
- Abogados
- Cara a cara
- Lo que se sostiene
- La sala vuelve a sonar
- Tres patas
- La forma