Sinopsis
Año 133 antes de Cristo. Numancia agoniza tras un muro de tierra que los romanos han levantado a su alrededor: no la asaltan, la matan de hambre, con paciencia de cantero. En un cerro de la meseta, sobre el meandro de un río, una mujer muy vieja sube cada amanecer al manantial donde crece un espino negro y torcido. Se llama Coriaca, y guarda algo que vale más que todas las salinas del sur: una lámina cubierta de signos que nadie sabe leer y un punzón de hierro que no se forjó en esta tierra ni en esta lengua.
Coriaca sabe que Roma quemará el cerro. Pero también sabe que el enemigo de verdad no es la lanza, sino el olvido, esa marea que borra a un pueblo como si no hubiera existido. Por eso elige a Retogenes, un muchacho de manos grandes y quietud de lobo, y le enseña el oficio: fundir un pequeño lobo de plata, grabarle bajo el vientre tres puntas de un mismo nudo, partirlo de un golpe limpio de cincel. Una mitad se queda en la meseta. La otra baja al mar en el equipaje de Abibaal, viejo mercader fenicio que cuenta el tiempo en los dedos como cuenta las monedas.
Así nace una cadena de gente, no de hierro, pensada para cruzar dos mil años. Pero en el mismo cerro hay otro hombre, Letondo, que no miente cuando vende porque primero se convence a sí mismo, y ya ha empezado a bajar al campamento romano.
Índice · 33 capítulos
- Prólogo
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
- 7
- 8
- 9
- 10
- 11
- 12
- 13
- 14
- 15
- 16
- 17
- 18
- 19
- 20
- 21
- 22
- 23
- 24
- 25
- 26
- 27
- 28
- 29
- 30
- 31
- Epílogo