Sinopsis
Corduba, invierno del año 303. Los cristianos han empezado a enterrar sus libros de noche, y esa es la forma que tiene la ciudad de saber que algo va mal. Quintia, veinticuatro años y un oficio que no es de mujer, cuadra ánfora por ánfora el aceite que sube el Betis hacia Roma mientras, a la luz del candil, copia en secreto las cartas de Pablo de Tarso. Pero las manchas de tinta de agallas que le tatúan las manos esconden una herencia mucho más vieja: viene de una sangre sin tierra que custodia desde antes de Roma una cosa que se guarda, un saber que se lee y una sangre que recuerda. Radix manet. La raíz permanece.
Cuando Daciano entra en la ciudad por el puente, sin trompetas, con la frialdad de un funcionario que viene a «limpiar», Quintia descubre que las listas de cristianos las ha hecho alguien de dentro. Y comprende que la única forma de salvar el núcleo pagano de los suyos es esconderlo a plena vista, dentro de una reliquia de la fe nueva que no echa a nadie: una espina de la corona de Cristo, con una pequeña rama de tres púas grabada en la base.
Diecisiete siglos después, una restauradora de Córdoba encuentra esa misma marca. Y alguien la llama para preguntar, muy amablemente, qué fue lo que vio.
Índice · 31 capítulos
- Prólogo
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
- 7
- 8
- 9
- 10
- 11
- 12
- 13
- 14
- 15
- 16
- 17
- 18
- 19
- 20
- 21
- 22
- 23
- 24
- 25
- 26
- 27
- 28
- 29
- Epílogo