Sinopsis
Años después de la matanza con que los francos tomaron Jerusalén, un hombre flaco y polvoriento entra por la puerta de la ciudad sin que nadie repare en él. Se llama Guiral de Cardós y lleva cosida en el arzón una cosa que su sangre carga desde hace mil años: una espina falsa, de plomo y plata, con una rama de tres púas grabada en la base donde nadie mira. Viene del sur, de Córdoba y de los caminos, y trae el viejo arte de los suyos: no ser nadie, esconder lo más valioso a plena vista, dentro de la mentira más grande que ha levantado el hombre.
En la explanada del antiguo Templo de Salomón crece entonces una hermandad de caballeros pobres a la que la gente empieza a poner nombre medio en broma. Guiral comprende antes que nadie lo que va a ser: el mayor poder de la cristiandad, una orden que tendrá encomiendas, flotas y archivos en medio mundo. El escondite perfecto. Esconde la reliquia entre cálices y candelabros, en un altar lateral de Acre, y enseña a los de su cadena a guardarla en silencio mientras alrededor cabalgan las cruzadas hacia Hattin y la pérdida de Jerusalén.
Pero la Mano Cerrada también busca. Y siete siglos más tarde, en otra ciudad que huele a especias, una archivera lee en un inventario del año de las hogueras una línea que tiembla: una espina, en relicario de plata, con señal de tres puntas. Quinto volumen de La Orden del Espino. Radix manet: la raíz permanece.
Índice · 31 capítulos
- Prólogo
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
- 7
- 8
- 9
- 10
- 11
- 12
- 13
- 14
- 15
- 16
- 17
- 18
- 19
- 20
- 21
- 22
- 23
- 24
- 25
- 26
- 27
- 28
- 29
- Epílogo