Sinopsis
Toledo se muere de pie, como se mueren los reinos, sin saberlo. Sisenando, diácono y notario de la sede primada, copia con buena letra las cartas que cruzan del rey a los obispos, y bajo cada fórmula cortés lee la verdad: la nobleza goda partida en dos desde que Rodrigo se alzó con la corona que era de los hijos de Witiza, los prelados cambiando de bando uno a uno, y al otro lado del estrecho una fe joven que no viene a saquear y volverse, sino a quedarse.
Sisenando guarda un secreto más viejo que Roma. Bajo la espina santa que reyes y peregrinos veneran en un altar lateral, escondida en plata cristiana, hay una lámina inscrita y un punzón de bronce que su casa lleva mil años pasando de mano en mano, vestida cada siglo con la ropa del que manda. Su lema cabe en dos palabras: Radix manet, la raíz permanece. Pero el obispo Oppas es de la misma sangre y de la rama torcida: ha decidido que lo que se guarda se vende, y que la hora de venderlo es esta. Cuando la hueste del rey se deshace en el barro de Guadalete y Rodrigo desaparece sin dejar cuerpo, Oppas huye al sur a ofrecer la reliquia a los nuevos amos.
Para salvarla, Sisenando tiene que hacer lo que su casa nunca hizo: fundir una copia idéntica que engañe al ladrón, y separar la reliquia de la sangre que sabe leerla. Una se irá al sur por una mano que nadie registre. La otra cose un peso en el forro de una albarda y echa a andar entre los caminos de un reino sin rey.
Índice · 30 capítulos
- Prólogo
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
- 7
- 8
- 9
- 10
- 11
- 12
- 13
- 14
- 15
- 16
- 17
- 18
- 19
- 20
- 21
- 22
- 23
- 24
- 25
- 26
- 27
- 28
- Epílogo