Sinopsis
Una denuncia de malos tratos que nadie firmó (una tutora que vio una marca y un silencio) lleva al juzgado de familia de Cádiz a designar a la perito psicóloga forense Raquel Benítez para evaluar a una familia entera. Los Andrade-Soler son la familia que cualquiera querría ser: Mauro, consultor que viaja, sereno y generoso; Elsa, cálida y exacta; dos hijos educados y sanos; un chalé precioso en Vistahermosa, el jardín cuidado, la barbacoa del domingo. El peritaje debería ser de trámite. Aquí no se pega a nadie, salta a la vista.
Y sin embargo, desde la primera sesión, a Raquel le pasa algo que no le había pasado nunca tan pronto: lo reconoce. La familia entera tiene el mismo «sin costuras» que ya ha tocado antes. No es que mientan en una cosa. Es que todo el relato es impecable, las cuatro biografías encajan demasiado bien, el cariño es correcto y sin el roce del cariño de verdad. Y nada humano es así.
Cuando Raquel tira del hilo, la denuncia no apunta a lo que parecía. La marca del hijo mayor no es de una paliza, y hay un amigo de la casa, Nicasio, que está en todas las fotos y en ningún registro. Sexta entrega de La duda razonable, thriller psicológico en Cádiz sobre qué clase de hogar no tiene una sola costura.
Índice · 31 capítulos
- El expediente sin denunciante
- La casa que da gusto ver
- La mujer que tiene respuesta para todo
- Por qué a mí
- El hijo que mira la puerta
- El informe que lo cierra
- La barbacoa del domingo
- Lo que no se denuncia
- Mudarse mucho
- Las fotos
- Una grieta del tamaño de un sábado
- La madre de catálogo
- Cómo se distingue una casa de un decorado
- El hombre que no se descompone
- Vera dibuja la casa
- La marca
- El día que intenté irme solo
- Cuatro vidas sin aristas
- El amigo que no existe
- El cajón de las cajas
- Conviene no remover
- Lo que se puede escribir
- Algo se mueve en la casa
- El umbral
- La comparecencia
- El auto
- La casa vacía
- No me despedí
- Hasta donde llego
- Lo que se prueba y lo que se sabe
- Una forma, no una caja