Sinopsis
Raquel Benítez ya no tiene una sospecha: tiene un patrón. Ha alineado las cajas de toda su carrera, una por cada caso, y ha visto que todos los nombres salen del mismo sitio, una sola cadencia, una sola mano presente desde su primer fracaso de juventud, el informe que salió mal y que nunca se atrevió a abrir. Este libro es lo que hace con eso.
Arma el dossier desde su propio archivo y decide enfrentarse a la sombra. No para llevarla a juicio, porque sabe que no hay tribunal para un servicio fantasma, sino para nombrar la forma, mirarla a la cara y proteger a quien todavía puede proteger. El problema no es quién es. Es qué se puede hacer con una verdad que es total y, a la vez, imposible de probar. La justicia llega hasta los tendones del caso (el testaferro, el perito comprado, el peón) y se detiene justo donde empieza el que mueve la mano.
El título por fin se paga. La duda razonable no es aquí la que beneficia al acusado: es la distancia entre lo que se puede probar y la certeza que no cabe en un papel. Cierre de La duda razonable, ocho casos de una perito que aprende a vivir con el hueco que ninguna sentencia llenará.
Índice · 30 capítulos
- El cajón abierto
- De corrido
- Bernal y la palabra que no se dice
- Lo que salió mal
- A quién todavía se puede
- La hija de Lola
- Tánger al fondo
- El primer paso
- La finca y la sociedad del Peñón
- El proveedor de Rota
- Vigilada
- El que se fue a Tánger
- Coll, otra vez
- Mi madre tenía razón
- El residuo
- El muro
- Un medio, no un monstruo
- La caja que no abre
- El santo del día
- El escudo
- Lo que paga Coll
- El nombre vivo
- La víspera
- Un hombre cualquiera
- El santoral en una taza
- La bandera que no hay
- Lo que no cabe en un papel
- Las siete cajas y la octava
- A salvo, a medias
- El hueco