Sinopsis
Una tarde de mayo, a la salida del instituto, Iván Quero le partió la cabeza con una barra a otro chico, Brais. Iván tiene quince años, vive en Loreto y confesó al primer agente que llegó: lo hizo él, lo hizo solo, lo tenía pensado, sabía lo que hacía. Brais está en coma. La fiscalía de menores y el juzgado designan a la perito psicóloga forense Raquel Benítez para evaluar la imputabilidad y el grado de madurez del chico.
La confesión es limpia, completa, sin huecos, y eso es justo lo que no deja a Raquel firmar tranquila. Un crío que acaba de reventarle el cráneo a otro no relata el hecho con frases redondas y verbos en su sitio: balbucea, se contradice, llora, miente a trozos. Iván recita. Cuenta su crimen como quien ha aprendido un parlamento, con un orden que no es el del miedo. Y debajo de esa voz lisa, cuando Raquel lo aprieta por donde el guion no llega, asoma otra cosa: una criatura aterrada que no sabe muy bien por qué hizo lo que hizo ni para quién lo guarda.
Iván nombra una vez a un monitor del polideportivo. Cuando Raquel lo busca, ese hombre no existe en ningún registro. Quinta entrega de La duda razonable, thriller psicológico en Cádiz sobre por qué un niño carga una culpa que no es del todo suya y la defiende como un tesoro.
Índice · 29 capítulos
- Lo que ya pasó
- Fui yo
- Loreto
- La sesión que no cuadra
- La madre que no llegó
- El informe de Coll
- Plazos
- El patio vacío
- El que me escuchaba
- Dos voces
- Cuéntamelo otra vez
- El santoral
- El poli
- Las zapatillas
- La duda
- Por qué Brais
- Es solo un trabajo
- La cría de debajo
- Lo que le dejó dentro
- No me lo quites
- La víspera de la madre
- Lo que se puede escribir
- La comparecencia
- La medida
- Lo que no sube
- No quiero que me salven
- La madre que vuelve a empezar
- Lo que se prueba
- La caja número cinco