Sinopsis
Años después de su primer caso, Candela Lerma (la niña de siete años de aquel peritaje de custodia, ahora una adolescente) aparece ligada a una muerte. No es ella la imputada: el muerto es un hombre que la rondaba, un adulto sin pasado claro que entró en su vida el último año y que ha terminado caído desde el espigón del puerto de El Puerto de Santa María, con todas las trazas de un accidente. La jueza Olmedo designa a la perito psicóloga forense Raquel Benítez para evaluar a la menor.
Raquel acepta porque es su caso: ella firmó, años atrás, el informe que sacó al padre de Candela del cuadro y le devolvió a su madre la hija. Y ahora, en la causa, vuelve a su mesa aquel informe que dio por cerrado, citado de nuevo, otra vez en circulación con un muerto encima. El hombre del espigón tiene el pasado intrazable de siempre. Y cuando Raquel baja al trastero a por la caja vieja de aquel primer caso, la ve al lado de las otras cinco que ha ido archivando sin orden, y de la más vieja de todas, la suya, la que nunca se atrevió a abrir.
Este no es un peritaje más. Es el peritaje de su propio archivo, el momento en que comprende que los casos que creía aislados son uno solo. Séptima entrega de La duda razonable, donde el patrón que Raquel persiguió sin nombrarlo pasa, por fin, a primer plano.
Índice · 31 capítulos
- Marea baja
- La designación que reconoce
- La niña que ya no es niña
- Antes de 2006 no había nada
- El reencuentro
- El expediente que pidieron
- El hombre sin costuras
- El centro joven
- El trastero
- Tú dirás qué viste
- Maquillada de accidente
- El mismo dibujo
- Coll, otra vez
- La caja de Frutos
- No es paranoia si está archivado
- El que me enseñó a quererlo
- Bajar a por las otras
- Lo que olía a otra parte
- La noche
- El dossier
- La que no abre
- Me esperaba
- Estás peritándote a ti misma
- Lo que cabe en un sumario
- Para quién
- El relevo
- La comparecencia
- Otra vez no
- Despacio, se sale
- Lo que se prueba
- Una sola caja